La Santa Iglesia Catedral de la capital valenciana comenzó las celebraciones del 9 de octubre con una eucaristía en el altar mayor. No fue en la capilla del Santo Cáliz -como es habitual- sino en el altar mayor, eso sí, presidida por el arzobispo de Valencia, cardenal Antonio Cañizares, y concelebrada por el cabildo catedralicio. La buena respuesta de los valencianos llenó la Seo valentina en una jornada de acción de gracias que resaltó el cardenal en su homilía recordando «la memoria agradecida de la dedicación de esta Catedral en 1238».
Mientras transcurría la celebración en la catedral, desde la sede de la histórica Lo Rat Penat partió una comitiva encabezada por un grupo de tabal i dolçaina en el que destacaba el Real Senyera que desde 1923 posee esta centenaria asociación. Su paso por la plaza de la Reina hasta la Puerta de los Hierros de la catedral queda para la historia, al saber de antemano que la Senyera del ayuntamiento de Valencia -en la procesión cívica de esa mañana- no entraría en el templo.

Dos símbolos de Valencia: la Real Senyera (de lo Rat Penat) y el Miguelete (torre campanario de la catedral). Foto de Manolo Guallart.
De este modo, tras la eucaristía el arzobispo de Valencia y los canónigos la recibieron con todos los honores, acompañándola hasta el altar mayor donde tuvo lugar el tradicional Te Deum. Acompañaron este acto espiritual y festivo, que fue multitudinario, las senyeras la Real Academia de Cultura Valenciana y la del Altar de San Vicente del Mercat, con las voces de la coral catedralicia interpretando el «Te Deum laudamus…»

El arzobispo de Valencia recibe a la Real Senyera de Lo Rat Penat en la Puerta de los Hierros de la catedral. Foto de Manolo Guallart.

Autoridades eclesiásticas valencianas en el Te Deum del 9 de octubre en la catedral. Foto de Manolo Guallart.

Momento del Te Deum, con las senyeras en la catedral y representantes de Lo Rat Penat en lugar de honor. Foto de Manolo Guallart.
[quote cite=’Te Deum laudamus: te Dominum confitemur. Te aeternum Patrem, omnis terra veneratur. Tibi omnes angeli, tibi caeli et universae potestates: tibi cherubim et seraphim, incessabili voce proclamant: Sanctus, Sanctus, Sanctus Dominus Deus Sabaoth. Pleni sunt caeli et terra maiestatis gloriae tuae. Te gloriosus Apostolorum chorus, te prophetarum laudabilis numerus, te martyrum candidatus laudat exercitus. Te per orbem terrarum sancta confitetur Ecclesia, Patrem immensae maiestatis; venerandum tuum verum et unicum Filium; Sanctum quoque Paraclitum Spiritum. Tu rex gloriae, Christe. Tu Patris sempiternus es Filius. Tu, ad liberandum suscepturus hominem, non horruisti Virginis uterum. Tu, devicto mortis aculeo, aperuisti credentibus regna caelorum. Tu ad dexteram Dei sedes, in gloria Patris. Iudex crederis esse venturus. Te ergo quaesumus, tuis famulis subveni, quos pretioso sanguine redemisti. Aeterna fac cum sanctis tuis in gloria numerari. Salvum fac populum tuum, Domine, et benedic hereditati tuae. Et rege eos, et extolle illos usque in aeternum. Per singulos dies benedicimus te; et laudamus nomen tuum in saeculum, et in saeculum saeculi. Dignare, Domine, die isto sine peccato nos custodire. Miserere nostri, Domine, miserere nostri. Fiat misericordia tua, Domine, super nos, quem ad modum speravimus in te. In te, Domine, speravi: non confundar in aeternum.’ align=’left’]TE DEUM[/quote]
