La noche del 28 de agosto se cumplió, una vez más, la tradición.
En las Fiestas Patronales de Paterna hay una noche clave, la más importante del año en relación con la pirotecnia.
Por este motivo, a las diez de la noche la plaza del Pueblo reunió a numerosos vecinos que fueron testigos del bando que el alcalde, Juan Antonio Sagredo, pronunció sobre la autorización del uso del fuego en las calles de Paterna sólo por esa noche.
Presidió este acto la imagen peregrina del Cristo de la Fe situada en la puerta de la parroquia de San Pedro Apóstol. Allí mismo el párroco José Luis Llopis realizó la bendición del fuego, comenzando allí mismo el pasacalle con alrededor de miles de cochetes de lujo en manos de más de trescientos amantes de la pólvora.
Éste fue el momento previo a la histórica Cordà que tuvo lugar en la callle Mayor ya en la madrugada.
