Pasión por el fuego, por la pólvora, pero llevado a la categoría de arte.
Así es Paterna en fiestas. Los Moros y Cristianos, las actividades lúdicas, el Cristo de la Fe…sí, pero también su famosa Cordà.
Un cohetódromo, situado en el llano cerca de las cuevas y la histórica torre, es montado cada año en el mes de julio. Es una estructura metálica que se instaló por primera vez en 2001 y ocupa más de 500 metros cuadrados. Mantiene unas condiciones de seguridad óptimas tras las mejoras de hace tan sólo tres años, incluido un doble vallado para el público convocado en ocasión.
En él puede ver manipular a niños y jóvenes coheteros que aprenden a convertirse en futuros tiradores. Ellos tienen sus sesiones, también las mujeres.
Paterna está vinculada a la pirotecnia valenciana desde el siglo XVIII y ésta es considerada como un signo de la identidad paternera. Mantiene su tradición como tam bién lo hacen poblaciones como Godella, Burjassot, Moncada y Bétera.
Durante las fiestas de este año la Federació Interpenyes ha coordinado cada mascletà adulta, infantil, correcfocs, una Escola del foc, actos de homenaje, la despertà del Crist. También, en el cohetódromo, una Cordà conjunta, una Tirada tradicional y en los dos últimos días de la «fiesta del fuego» una frenética actividad pirotécnica: el 27 de agosto, más de dos horas de Correfoc, La Peça i El Bouet; el día 28, tras la bendición por el párroco de san Pedro Apóstol y el bando municipal, el Pasacalle con «cohetes de lujo», la Cordà oficial en la callle Mayor y la Gran Recordà en el Parque Central.
Como declaraba en la noche del Pregón el alcade, Juan Antonio Sagredo, hay un deseo compartido por todos en Paterna de que la Cordà logre ser declarada de Interés Turístico.
Se trata de la culminación de las Fiestas Mayores, en el último domingo de agosto con el disparo de 70 000 cohetes -suministrados este año por Vicente Caballer- en unos 25 minutos. Tiene en la zona céntrica ubicada entre las 4 Esquinas y la estatua del Coheter.
Hay un gran control de la seguridad, imprescindible en este tipo de celebraciones festivas. Los tiradores lucen un brazalete que incluye un chip con información personal de cada participante y que permite una alerta luminosa por su hay algún percance. Asimismo, la organización instala en el espacio del disparo un cable de altura que, mediante luces de colores, permite comunicar cualquier situación problemática que obligue a paralizar los disparos y coordinar a los tiradores.
Este año, con un gran espectáculo y mayor seguridad, el saldo de heridos leves de la Cordà quedó en sólo quince personas, disminuyendo cifras anteriores.
Arte y pasión por el fuego en unas fiestas lo fusionan de maravilla la fe de la comunidad y con su propia historia. Así es Paterna.
