Como cualquier otro sábado del año, la Basílica de la Virgen de los Desamparados en Valencia celebró su última misa del día a última hora de la tarde. Pero los fieles que acostumbran a quedarse un poco más ante de Madre del Cielo percibieron que era un día especial, ya que hubo indicaciones para que el templo quedara despejado y los bancos libres para un nuevo acto.

Rocío Gil y Daniela Gómez, Falleras Mayores de Valencia, en la Basílica de la Virgen de los Desamparados. Foto de Manolo Guallart.

Ofrenda de Daniela Gómez, Fallera Mayor Infantil de Valencia, a la Virgen de los Desamparados en la Basílica . Foto de Manolo Guallart.

Ofrenda de Rocío Gil, Fallera Mayor de Valencia, a la Virgen de los Desamparados en la Basílica . Foto de Manolo Guallart.
No todos sabían que viernes y sábado habían sido jornadas falleras de primer nivel, con las exaltaciones de las Falleras Mayores de Valencia en el Palau de la Música. Y llegaba el momento de que las representantes de las Fallas valencianas acudieran con sus Cortes de Honor al templo mariano por excelencia en la Comunidad Valenciana para ofrecer sus cargos y sus anhelos festivos a la Virgen.

Daniela Gómez, Fallera Mayor Infantil de Valencia, ante la Virgen de los Desamparados. Foto de Manolo Guallart.

Daniela Gómez, Fallera Mayor Infantil de Valencia, ante la Virgen de los Desamparados. Foto de Manolo Guallart.
Y así fue. Las recibió Álvaro Almenar, vice-rector de la Basílica, a los pies de la patrona con un emotivo saludo a las falleras, las cortes, la Junta Central, familiares y amigos todos a una. Momento oportuno para lucir la reciente iluminación especial reservada para los grandes acontecimientos.
Una oración y un deseo -propuso Almenar-, con la propuesta de que cada ramo ofrecido a la Virgen de los Desamparados, portara en el beso previo la mirada devota, el agradecimiento personal y esa petición de amparo que tantos le pedimos cada día. Una a una, también con las representantes de las fiestas de Castellón y de Alicantes, todas las falleras protagonistas hicieron su ofrenda mientras del órgano de la Basílica emanaba la incomparable música del Himne de la Coronació.
Pero la emoción aún iba a llegar a su culminación con la subida al camarín de la Virgen, privilegio de unos pocos reservado hoy para Daniela Gómez y Rocío Gil, Falleras Mayores de Valencia, que en ese orden ascendieron por la escalera que conduce hasta la mirada más dulce y tierna, la que ampara a todos, la que acoge sin distinción: la Mare de Déu. Testigos de ese momento entrañable, Pere Fuset, presidente de la Junta Central Fallera con su directiva; el vice-rector Álvaro Almenar y también el presidente de la Hermandad de Seguidores de la Virgen, José Luis Albiach, acompañado por el ex-presidente, Juan Arturo Devís.

Las Falleras Mayores de Valencia, Daniela Gómez y Rocío Gil, posan junto Álvaro Almenar, vice-rector de la Basílica, en la entrada del camarín de la Virgen, bajo la atenta mirada de Javier Tejero (secretario) y Estefanía de Julio (vicepresidenta), directivos de la Junta Central Fallera. Foto de Manolo Guallart.
La niña Daniela Gómez subió con pasos firmes, miró a la Virgen, besó su mano y sonrió contenta a los pocos presentes en el camarín. Rocío Gil tardó un poco más, y también vivió su experiencia al contemplar a la patrona, expresando toda su emoción con lágrimas y sentimientos que sin duda María acogió.

Las Falleras Mayores de Valencia con sus Cortes de Honor, en la Basílica de la Virgen de los Desamparados. Foto de Manolo Guallart.
Con las fotografías para el recuerdo con la Virgen en su Basílica concluyó un nuevo paso de las Falleras Mayores -tras su nombramiento el pasado octubre- hacia las próximas Fallas. En febrero llegará la Exposició del Ninot, más tarde la Cridà y poco después comenzará el intenso programa fallero para Valencia y el mundo, no en vano las Fallas son Patrimonio Inmaterial de la Humanidad.
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