Fotos: Agustín Verdeguer y Félix Perona.- La parte superior de la pieza central de la falla municipal de este año, que representa el busto de una joven que está haciendo yoga -y cuya parte inferior fue reducida anoche a cenizas en una cremà controlada sin público- junto con las escenas que se tenían que plantar repartidas por toda la plaza, se salvará hasta la celebración de las Fallas en julio -una vez se haya reconducido, claro está, la situación sanitaria actual-.
Así lo anunció ayer el concejal de Cultura Festiva del Ayuntamiento de València, Carlos Galiana, después de haberlo hablado este lunes con los artistas de la falla de la plaza del Ayuntamiento, Manolo Martín, José Ramón Espuig y Escif.
“Se ha convertido en todo un símbolo y en julio desaparecerá entre las llamas como manda la tradición para todas aquellas cosas que no nos gustan. Es la esencia de las Fallas, su idiosincrasia”, afirmó Galiana, que recordó que la cremà del resto de la falla se produciría -como así ocurrió- sin ninguna publicidad, para secundar el objetivo máximo de todas las medidas tomadas por las autoridades sanitarias: evitar aglomeraciones y contribuir así a la contención del virus COVID-19.
- Foto: Félix Perona
- Foto: Félix Perona
Galiana explicó que una vez pasen estos días será tiempo para pensar cómo se tiene que replantar la falla municipal, e hizo un llamamiento a “la responsabilidad ya demostrada por el mundo fallero y por el resto de la ciudadanía de València para asumir que la cremà de estos días tiene que ser sin público y que la que disfrutaremos será la que en julio muestre al mundo cómo renace una fiesta y una ciudad después de ganarle la batalla a una pandemia”.
