El barrio de la Trinidad celebra la festividad de la Virgen del Carmen por todo lo alto
Este jueves por la tarde, la parroquia de Nuestra Señora del Carmen, antiguo convento de los Carmelitas, se llenó coomo se suele decir ‘hasta la bandera’para celebrar las vísperas, eucaristía y posterio procesión en honor a la Virgen del Carmen.
La Virgen del Carmen en la parroquia que lleva su nombre
A la celebración acudió en nombre del Ayuntamiento de Valencia el concejal Juan Manuel Giner Corell, y numerosos cofrades del Carmen venidos desde Castellón. Cooficiaron la eucaristía sacerdotess carmelitas venidos de varias poblaciones, incluso de Castellón, además del nuevo párroco, Rvdo. P. Ángel Fernández Mellado, recién llegado de Tenerife, quien aprovechó para presentarse a sus nuevos feligreses.
Terminada la Eucaridstía, varios jóvenes de la parroquia, que van a iniciar pronto una peregrinación al Monasterio de los Carmelitas Descalzos de Segovia, donde se encuentra a la tumba de San Juan de la Cruz con motivo de su Año Jubilar, se ubicaron frente al altar mayor del templo para rezar la oración en honor a San Juan de la Cruz y pedirle así protección y amparo ante su próximo periplo.
A continuación, se sacó la imagen procesional de la Virgen del Carmen a la calle y, escoltados en todo momento por dos patrullas de la Policía Local de Valencia, sacerdotes, autoridades y cientos de feligreses la llevaron en procesión por la calle de Alboraya, Pintor Vilar, Almazora, y vuelta a la parroquia por la calle Alboraya para devolverla al templo. Durante el transcurso de la procesión, concretamente en la confluencia de las calles Pintor Vilar y Hugo de Moncada, se realizó una parada para que las falleras mayores de la Falla Trinidad Alboraya, hicieran su particular homenaje con una lluvia de pétalos de rosa.
Así, el vetusto barrio de la Trinidad, que conserva los tres monasterios más antigous de Valencia -el de la Trinidad, que da nombre al barrio, el de San Cristóbal y el de los Carmelitas- vivió uno de sus días grandes celebrando a la Virge del Carmen, titular de su parroquia de la calle Alboraya.
La Virgen María del monte Carmelo o Virgen del Carmen
El monte Carmelo (en hebreo: הר הכרמל Har HaCarmel; en árabe: جبل الكارمل Yabal al-Karmil) es una cordillera en Israel sobre el mar Mediterráneo. Tiene forma triangular, mide unos 26 km de largo y alrededor de 7 km de ancho y su altura máxima es de unos 550 m. Sus coordenadas son 32°50′ de latitud norte y 35° de longitud este. Gran parte de la ciudad de Haifa está situada sobre el monte Carmelo, como también otras pequeñas ciudades como Nesher o Tirat Karmel, que forman parte del área metropolitana de Haifa. En la tradición católica, el lugar es conocido por la aparición de la Virgen del Carmen.
La Memoria litúrgica de Nuestra Señora del Carmen fue instituida para conmemorar la aparición de la Virgen, el 16 de julio de 1251, a San Simón Stock. En el Primer Libro de los Reyes se cuenta que el profeta Elías se reunió en el monte Carmelo con algunos hombres para defender la pureza de la fe de su pueblo, y ganó un desafío contra los sacerdotes del ídolo Baal.
Además, según la tradición, la Sagrada Familia se detuvo en este monte a su regreso de Egipto. Inspirándose en Elías, se establecieron en el monte Carmelo grupos de monjes que seguían la regla de San Basilio; se encuentran testimonios de ello en el s. XI, cuando los cruzados llegaron al lugar.
Hacia 1154, el noble francés Berthold, que había llegado a Palestina con su primo Aimerius de Limoges, patriarca de Antioquía, se retiró al monte Carmelo, y decidió reunir a los ermitaños para que hicieran vida cenobítica.
Los religiosos construyeron una pequeña iglesia en medio de sus celdas, dedicándola a la Virgen María, y tomaron el nombre de Hermanos de Santa María del Monte Carmelo. La orden del Carmelo adquirió así sus dos rasgos distintivos: la referencia a Elías y el vínculo con María Santísima.

























































