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La tradición de San Blas en Ruzafa

Cada 3 de febrero la imagen de San Blas ocupa el lugar privilegiado de la capilla de la Inmaculada en la parroquia de San Valero y San Vicente Mártir.

Ambiente de San Blas en Ruzafa. Foto de Manolo Guallart.
Ambiente de San Blas en Ruzafa. Foto de Manolo Guallart.

De esta forma los fieles devotos que durante toda la jornada visitan a su santo le encuentran nada más entrar por la puerta derecha de la entrada al templo. Una oración, una mirada fiel y el beso a la sagrada reliquia situada en la reja de la capilla, con fácil acceso para la habitual cola de visitantes que cuentan con la iglesia abierta durante todo el día.

San Blas es venerado tradicionalmente como abogado contra los males de garganta.  La jornada festiva acoge la celebración de dos misas, con la bendición y reparto de cerca de 20.000 panes, así como padres de los propios feligreses.

San Blas en la capilla de la parroquia de San Valero. Foto de Manolo Guallart.
San Blas en la capilla de la parroquia de San Valero. Foto de Manolo Guallart.

El ambiente en el entorno del templo rezuma sabor valenciano, con los puestos de porrat, la aglomeración de gente en las mesas donde sin dudar se compra botellitas de aceite bendecido y bolsitas con coquetes del Sant, cuyo envoltorio incluye una oración imprescindible:

“Poderoso San Blas, abogado contra los males de garganta:

alcánzame la gracia que necesito si es voluntad de Dios todopoderoso,

y haz que queda darte gracias por el bien recibido.

Por Jesucristo nuestro Señor. Amén”. (Padrenuestro. Avemaría y Gloria)

Colas para venerar a San Blas en Ruzafa. Foto de Manolo Guallart.
Colas para venerar a San Blas en Ruzafa. Foto de Manolo Guallart.

Por la tarde está el tradicional acto en el que las madres acercan a sus hijos pequeños al altar para ungirles la garganta con aceite bendecido para que el santo les proteja contra las enfermedades de garganta. En todo caso los mayores no dejan de hacerlo por la confianza de toda la vida en San Blas.

Procesión de San Blas en Ruzafa. Foto de Manolo Guallart.
Procesión de San Blas en Ruzafa. Foto de Manolo Guallart.
Niños siguiendo en procesión la imagen de San Blas. Foto de Manolo Guallart.
Niños siguiendo en procesión la imagen de San Blas. Foto de Manolo Guallart.

En el exterior de la parroquia está desde bien temprano la imagen procesional del santo, que -a media tarde- recorre el barrio portada en carro-anda por un grupo de feligreses. La precede el tabal i la dolçaina, ; tras ella, un sacerdote rodeado de la feligresía infantil y muchos menores venidos de otros barrios que ya conocen la devoción por San Blas.

La procesión de San Blas entre el mercadillo ambulante de Ruzafa. Foto de Manolo Guallart.
La procesión de San Blas entre el mercadillo ambulante de Ruzafa. Foto de Manolo Guallart.

Este año, al ser viernes la festividad de San Blas, el programa se ha desarrollo seguido. Tras la procesión, el obispo auxiliar Javier Salinas ha presidido un nuevo paso de niños para recibir el aciete bendecido en su garganta. Más tarde, el prelado ha concelebrado la eucaristía con el párroco José Verdeguer.

El sábado por la tarde, la asociación Cant Valencià d´Estil realizaó la ronda al santo y el domingo por la mañana tuvo lugar en la plaza la tradicional dansà a Sant Blai.

El Mercado de Ruzafa al paso de San Blas. Foto de Manolo Guallart.
El Mercado de Ruzafa al paso de San Blas. Foto de Manolo Guallart.

San Blas (Fuente Agencia AVAN)

San Blas fue un médico y obispo de Sebaste, actualmente en Turquia, durante los siglos III y IV. Hizo vida eremítica en una cueva en el bosque del monte Argeus que convirtió en su sede episcopal.

Fue torturado y ejecutado en la época del emperador romano Licinio durante las persecuciones a los cristianos de principios del siglo IV. Uno de los milagros que se le atribuyen a San Blas es la curación de un niño al que se le clavó una espina de pescado en la garganta.

El obispo auxiliar de Valencia, Javier Salinas, en la imposición de aceite sobre la garganta de los niños. Foto de Manolo Guallart.
El obispo auxiliar de Valencia, Javier Salinas, en la imposición de aceite sobre la garganta de los niños. Foto de Manolo Guallart.
REPORTAJE FOTOGRÁFICO EN SAN BLAS EN RUZAFA
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